sábado, 2 de mayo de 2015

AMÉ LAS COSAS BELLAS DEL MUNDO





AMÉ LAS COSAS BELLAS DEL MUNDO



La lluvia que en su sonata

refrescaba mis propios infiernos.

Las flores marchitas

que yo mismo me regalaba.

Los corazones enfermos

que olían a tristeza y a formol.

La música oscura

que parecía conversar con mis trastornos.

La poesía maldita

que siempre me ayudaba en las depresiones.

Los cementerios

donde buscaba una amante.

Y mi perro querido

que me enseñó la fidelidad.

Amé las cosas bellas del mundo.

Todo lo que necesita un poeta


para no inventar musas en su soledad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario